NATURALEZA DESDE SIGÜENZA

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viernes, 29 de agosto de 2014

CÁRABO COMÚN (Strix aluco)



 
Con la inestimable ayuda de mi amigo Jacinto Beltrán, hemos podido seguir las andaduras durante todo este año 2014 de una familia de cárabos. Desde los primeros reclamos del macho por el mes de enero hasta la dispersión de las crías a primeros del mes de agosto. En esta entrada del blog dedicada a nuestro precioso Cárabo común podréis ver fotografías que hemos realizado durante el seguimiento de nuestros amigos. Además, comentaros que nuestra pareja consiguió que dos de las tres crías llegaran a la fase de dispersión. Esperemos que esas crías puedan sobrevivir este primer año que es el más difícil para ellas.
El cárabo común (Strix aluco) es probablemente una de las especies más difíciles de localizar en libertad cuando durante el día permanece inmóvil pegado al tronco de un árbol o posado en alguna rama. La época del año en que mejor puede ser observado es la temporada de cría y fue exactamente durante ese tiempo cuando realizamos nuestras fotografías.
 
En primer lugar comentar que es un ave de tamaño mediano entre 35 y 45 cm de longitud y con una envergadura de 80 a 100 cm. Su peso varía entre los 350 y 700 gr. Lo primero que nos llama la atención cuando observamos a un cárabo común es su voluminosa cabeza desprovista de los característicos penachos de plumas de las rapaces nocturnas, que los observadores inexpertos confunden con las orejas y no lo son, y unos enormes ojos negros que le confieren una mirada fría, casi lúgubre. Así como la simpleza de su disco facial.
Una de las armas más temibles de nuestro amigo nocturno son sus afiladísimas uñas negras, que culminan en unos tarsos y dedos emplumados. Su cuerpo es compacto y rechoncho; su plumaje es extraordinariamente críptico lo que le otorga un camuflaje que le permite pasar totalmente desapercibido cuando se pega a la corteza de los árboles. Como curiosidad comentar que en la Península Ibérica su plumaje puede presentar dos formas de tonalidad diferentes: la gris y la parda, aunque en nuestra zona la primera es la más habitual. Esta variedad de plumaje depende mucho del tipo de bosque donde desarrolla su vida y del color de la corteza de los árboles que tiene en su territorio. Pero en cualquier caso el diseño de su plumaje consiste en una mezcla de punteados, barrados y listados que imitan a la perfección la corteza de los árboles.
 
Muchas personas tienen la falsa creencia de que las rapaces nocturnas poseen una gran visión lo cual es erróneo, lo que sí tienen especialmente desarrollado es el sentido del oído. La audición es importante para un ave de presa nocturna, y al igual que con otras aves emparentadas, los dos orificios auditivos del cárabo común difieren en estructura uno del otro y están colocados asimétricamente en la cabeza para mejorar la audición direccional. Un conducto a través del cráneo conecta los tímpanos, y la pequeña diferencia en el tiempo de llegada de un sonido en cada oído permite que la fuente de dicho sonido sea ubicada. El orificio izquierdo se encuentra más arriba en la cabeza que el oído derecho y se encuentra inclinado hacia abajo, de manera que es más sensible a los sonidos provenientes de abajo. Ambos orificios se encuentran ocultos bajo un tipo de plumas del disco facial que se especializan estructuralmente en ser transparentes al sonido, apoyadas además por una capa plegadiza de piel. Además debemos recordar que las rapaces nocturnas pueden girar la cabeza casi 360º.
En cuanto a su conducta podemos decir que es una tranquila la mayoría del tiempo y que se deja observar con facilidad, pero que cuando llega la época de cría se transformar en un ser totalmente distinto muy agresivo y peligroso. Durante este periodo de cría no duda en atacar a cualquiera que se acerque a su nido, sea del tamaño que sea. Como ejemplo más claro tenemos el caso del renombrado fotógrafo de aves Eric Hosking, quien perdió un ojo cuando fue atacado por un ejemplar mientras intentaba tomar una fotografía cerca de su nido. Más tarde llamaría a su autobiografía An Eye for a Bird («Un ojo por un ave»).
 
El canto del cárabo es un canto lúgubre y eso le ha llevado a protagonizar muchos leyendas y falsos mitos, como a casi todas las rapaces nocturnas. Y este canto puede ser escuchado durante todo el año, pero con menos frecuencia en los meses de julio y agosto. El hecho de que el cárabo común cante durante todos los meses del año nos indica que es un ave terriblemente territorial y lo que realiza con su canto es marcar las fronteras de su territorio a otros de sus congéneres. Esta naturaleza territorial, en ciertos casos, es su condena, en tanto en cuanto muchos ejemplares jóvenes acaban por morir de hambre porque no encuentran un territorio una vez que se separan de sus padres. Es más son tan territoriales que estudios recientes muestran que estas aves prefieren morir en las garras de los búhos reales, sus vecinos y depredadores, antes que abandonar su territorio.

También quiero comentaros una curiosidad de su comportamiento, nuestros machos suelen tener dos posaderos predilectos en su territorio, uno para el día y otro para la noche. Los cuales se encuentran a una distancia prudencial del nido y desde donde pueden vigilarlo y estar rápidamente en caso de necesitar defenderlo.
 
Tras el apareamiento, que suele ocurrir entre finales de enero y primeros de febrero, la hembra inicia la puesta que constara de entre 2 y 4 huevos que son incubados exclusivamente por ella. Que es además la que elige el emplazamiento del nido. El nido suele ser una oquedad en el tronco del árbol, sin aporte alguno de material, también se han dado casos en los que los nidos se han instalado en oquedades de rocas o construcciones humanas. El proceso de incubación que dura aproximadamente un mes comienza desde la puesta del primer huevo, de ahí la diferencia de tamaño entre los pollos. Desde ese preciso momento el macho comienza a llevar alimento al nido, y  a veces en tal cantidad que la hembra no pude comerlo todo y parte de las presas comienzan a pudrirse provocando que el nido tenga un olor nauseabundo. El proceso de incubación tiene una duración aproximada de 30 días.

Una vez que los pollos han nacido y cuando han pasado unas dos semanas ya se les puede ver encaramados a las ramas cercanas del nido. Pero no vuelan hasta pasados 40 días de su nacimiento y no tienen el plumaje completo hasta los 50 días.
 
Durante los siguientes 2 o 3 meses la familia de cárabos comunes permanecerá unida y será durante el mes de agosto cuando los adultos expulsaran de su territorio a las crías para que comiencen su nueva vida. En la siguiente fotografía podréis observar a dos crías y un adulto.


El cárabo común es una especie fundamentalmente forestal y su capacidad de adaptación le permite ocupar distintos y muy diversos nichos ecológicos. Su alimentación poco exigente nos permite definirlo como un depredador generalista. Es capaz de adaptarse a las posibilidades alimenticias que le proporcionan el hábitat y la época del año en la que se encuentra. Su dieta más habitual está compuesta por  micromamíferos como son los topillos, ratones, lirones, musarañas,… Pero si es necesario también se alimenta de anfibios como ranas; aves pequeñas o insectos entre los que se encuentran las mariposas nocturnas, grillos, tijeretas, escolopendras, ciervos voladores, escarabajos de San Juan,….

Los depredadores del cárabo común incluyen a aves de mayor tamaño como el búho real, el azor y el ratonero común. Es posible que los nidos sean asaltados por martas, especialmente cuando utilizan cajas nido, y se han dado casos de grajillas construyendo nidos encima del de una hembra de cárabo común empollando, causando su muerte y la de los polluelos. Un estudio danés mostró que la depredación por parte de mamíferos, especialmente el zorro, era una causa importante de mortandad entre los ejemplares jóvenes.
 
Además la eliminación del arbolado viejo, que implica una escasez de sus hábitats, está hundiendo las poblaciones. Pero sin lugar a dudas, el enemigo mayor lo tiene en el hombre. Muchos mueren por causa de atropellos cuando cazan cerca de carreteras y caminos, otros muchos por choques con los tendidos eléctricos, pero la mayoría muere a causa de los pesticidas que se usan en los campos de cultivos y en los parques de las poblaciones para eliminar las plagas de insectos y mosquitos, además del uso indiscriminado de raticidas.


 Para finalizar, no podemos dejar de mencionar la leyenda negra que existe en torno al cárabo. Asociado a la desgracia y a la muerte, estas injustas atribuciones provienen de sus costumbres nocturnas así como de su sobrecogedor canto.
Estos cantos en forma de lamento que salían desde la profundidad del bosque eran motivo suficiente como para crear historias a su alrededor. Antiguamente cuando la gente vivía más en contacto con la naturaleza, en Galicia era fácil escuchar "el canto de la curuxa" con el cual los padres decían a sus hijos: Es mejor que vayáis a dormir no vaya a ser que venga la curuxa y se os lleve.
Los cárabos son un elemento que forma parte de varios mitos y leyendas alrededor del mundo. En Gales se admitía que el llamado de un cárabo entre las casas de una aldea significaba que una mujer acababa de perder su virginidad. Para los bantúes, tribu africana, el cárabo es pariente de los hechiceros, aunque por contra otra tribu africana que son los swahili cree que les causa enfermedades a los niños. Y en Europa, en general, se le atribuía que chupaba la sangre a los niños.
Para finalizar decir que el significado de su nombre científico Strix aluco es lechuza que chilla.