NATURALEZA DESDE SIGÜENZA

Una visión de la naturaleza de Sigüenza y su comarca por Javier Munilla

martes, 2 de octubre de 2018

EL ARCO IRIS ALADO



En 1890 el naturalista británico Edward Wright estaba realizando un estudio sobre los abejarucos y durante los largos periodos de observación de las costumbres de estas aves, en su imaginación empezó a compararlo con el arco iris, y fue entonces cuando tras muchas comprobaciones su gozo cayo en un pozo porque entre todas las plumas del abejaruco no había ninguna de color rojo y, por tanto, no poseía todos los colores de arco iris. Pero él no decayó en su hipótesis de que el abejaruco era la representación del arco iris en el reino animal y continúo observando a estas aves hasta que un día su insistencia le llevo a observar al abejaruco en global no solo en su plumaje y fue en ese momento cuando descubrió el tan deseado color rojo en el iris de los ojos de estas aves y de esta forma nuestro protagonista de este mes desde ese día es conocido como “El arco iris alado”.

Estamos en septiembre y el otoño se acerca, podemos sentirlo, las horas de luz junto con la temperatura ambiente van progresivamente disminuyendo y como cada año debemos despedirnos del ave más colorida que viene a disfrutar del estío en nuestro territorio, el abejaruco (Merops apiaster).

Es un ave de tamaño parecido a un mirlo y lo primero que nos llama la atención es su colorido plumaje con las partes dorsales rojizas, amarillas y verdosas; las partes inferiores son verdosas y azuladas, la garganta de un brillante amarillo esta delimitada por un collar negro y en su cara se puede apreciar un antifaz negro que hace resaltar más aún el iris rojo sangre. Los machos y las hembras se diferencian ligeramente, mientras las partes dorsales de los machos lucen un color castaño más oscuro y brillante las hembras poseen tonalidades más verdosas en las alas. Los juveniles pueden distinguirse por ser de un color más apagado y tonos más verdosos, poseer el iris marrón, el collar negro poco definido o ausente y la forma de la cola, que en los juveniles tienen todas la misma longitud mientras que el los adultos las plumas centrales de la cola son más largas que el resto.


Juvenil

Una particularidad de estas aves, que comparte con carracas y abubillas, es que su pie de tres dedos, dos de ellos están soldados por la base formando una suela plantar denominada sindáctila. Además, su paladar es desmognato.




Son aves muy sociales que se agrupan en colonias más o menos numerosas dependiendo de la cantidad de lugares propicios para anidar del territorio donde se asientan. Estas bellezas aladas comienzan a llegar a nuestra comarca a comienzos del mes de abril y enseguida comienzan las paradas nupciales, construyen sus nidos en taludes, aunque ocasionalmente si no hay taludes pueden construirlo en el suelo, excavando una galería que puede medir desde medio metro hasta dos metros dependiendo de la dureza de los materiales del terreno. La forma de construirlo es desprendiendo la arena a picotazos y después empujándola hacia atrás con las patas donde la suela plantar sindáctila le es muy útil, en la construcción trabajan por igual macho y hembra turnándose. Al finalizar la elaboración del nido, que suele transcurridas dos semanas aproximadamente, este consiste en un túnel más o menos recto y horizontal que termina en una ancha cámara del volumen de una caja de zapatos aproximadamente. Si en la zona no hubiera taludes o no fueran adecuados para la nidificación el nido se realizaría en el suelo como ya hemos comentado, entonces el túnel que lleva a la cámara de incubación seria oblicuo.



Cuando terminan el duro trabajo de construir el nido estamos ya en el mes de mayo que es cuando la hembra deposita los huevos, entre 4 y 7, que serán incubados por ambos cónyuges. A las tres semanas nacerán los pollos que serán alimentados por los adultos y algunas veces puede observarse a otros miembros de la colonia ayudando en el aporte de cebas al nido, que generalmente suelen ser aves que todavía no han alcanzado la madurez sexual. Félix Rodríguez de la Fuente con el equipo del “Hombre y La Tierra” nos mostró el curioso comportamiento de las crías durante la fase de las cebas, recomiendo vean el documental dedicado al abejaruco de dicha serie. Este comportamiento sucede a partir de la segunda semana desde el nacimiento y consiste en que siempre hay un pollo esperando la ceba en el túnel unos centímetros delante de la cámara de incubación mientras que el resto esta dentro de la cámara tranquilos, este orden se ha decidido a picotazos y es el factor hambre el que marca la rotación en el puesto de entrada a la cámara. Los pollos abandonaran el nido al mes de su nacimiento más o menos.


Su dieta se basa en insectos que atrapa al vuelo, principalmente abejas, avispas, moscardones y libélulas, como su apellido apiaster nos indica. Cuando captura insectos con aguijón antes de engullirlos se le puede observar con el insecto en el pico golpeándolo contra un cable o rama hasta que se desprende el aguijón. Este tipo de alimentación le ha granjeado muchos enemigos entre los apicultores, sobre todo en Extremadura, que llevan tiempo reclamando un control poblacional de la especie. Es muy curiosa la mezquindad que últimamente rodea a todo lo silvestre por parte de ganaderos, agricultores, apicultores, cazadores, pescadores, deportistas, etc. Pero como bien sabemos la vida da muchas vueltas y actualmente el abejaruco puede ser sin lugar a dudas uno de los grandes aliados, junto a otras aves, de los apicultores en su lucha contra la avispa asiática, devoradora de nuestras abejas melíferas.

Para finalizar este articulo me gustaría destacar que el abejaruco es protagonista en muchas historias y leyendas en toda Europa. 

Quizás la más famosa sea “El Cantar de los Nibelungos” poema épico de la Edad Media, escrito en torno al siglo XIII, de origen germánico. Este cantar es mundialmente famoso gracias a la ópera “El Anillo del Nibelungo” de Richard Wagner donde un abejaruco anuncia a Sigfrido su destino de la siguiente manera:

“De la estirpe de los dioses vienes, Sigfrido; welsas fueron tu padre y tu abuelo. Naciste de Siglinda, abandonada en el bosque, y del rey Sigmundo, muerto en el campo de batalla. Has fabricado tu espada con los trozos de la espada de tu padre, rota por el mismo Odín, dios de las batallas. Fatal te ha de ser el anillo que has conquistado hoy; guárdate de la traición. El triunfo te aguarda, y tu fama será eterna como el mundo. Pero morirás joven, al conocer el amor.” 



También podemos encontrar al abejaruco en la leyenda del rey Mérops, de quien recibe el nombre científico (Merops apiaster), y que podemos leer en la recopilación de leyendas griegas “Metamorfosis” de Antoninus Liberalis, autor latino en lengua griega que vivió entre los siglos II-III d.C.  

Y es curioso como más tarde a Homero, el abejaruco le pareció poca cosa para representar a un rey y cambio la historia de Mérops, el nacido de la tierra, rey de los antiguos habitantes de la isla Cos, al que Juno convirtió en abejaruco.Pero en La Ilíada, Homero, cambio la leyenda y convirtió la metamorfosis de Meróps, en lugar de ser Juno el artífice de la metamorfosis decide que sea la diosa Rea y que sea en águila, en lugar de abejaruco, por ser un ave más ligada a la realeza.

Metamorfosis de Antonino Liberal (s II-III d.C.)



Y por supuesto, un ave tan bella no podía faltar entre los poemas de Federico García Lorca, el abejaruco protagoniza el poema “Malestar y Noche” de su libro Canciones (1921-24).


“Abejaruco.
En tus árboles oscuros.
Noche de cielo balbuciente
y aire tartamudo.
Tres borrachos eternizan
sus gestos de vino y luto.
Los astros de plomo giran
sobre un pie.
Abejaruco.
En tus árboles oscuros.
Dolor de sien oprimida
con guirnalda de minutos.
¿Y tu silencio? Los tres
borrachos cantan desnudos.
Pespunte de seda virgen
tu canción.
Abejaruco.
Uco uco uco uco.
Abejaruco.”




sábado, 1 de septiembre de 2018

ESCOLOPENDRA (Scolopendra cinqulata)


La protagonista de nuestro articulo del mes estoy seguro que ha fastidiado a más de un lector esa excursión matutina para subir a la cima de esa montaña o acercarse a ver ese bosque de hayas después de una hermosa noche de acampada al aire libre, disfrutando de cielos estrellados o noches de lluvias de estrellas, por no mirar dentro de sus botas o zapatillas que han dejado al aire esa noche. Al levantarnos y salir del saco de dormir es importante asegurarnos que durante la noche no se ha introducido dentro de nuestro calzado nuestra protagonista, porque si no al meter el pie sufriremos una dolorosa picadura que nos dejara doloridos durante dos o tres horas.



La Escolopendra (Scolopendra cinqulata) es el miriápodo de mayor tamaño de Europa. La denominación científica de estos animales ya nos muestra una de sus características principales, miria = diez mil y podos = pies, que en realidad es una exageración ya que nunca alcanzan dicha cantidad.  Dentro de los miriápodos existen cuatro subclases con distintas costumbres y aspecto físico, todas de hábitos preferentemente nocturnos y que suelen pasar el día ocultas bajo piedras, cortezas y otros agujeros. 

Nuestra protagonista pertenece a la clase de los quilópodos que nos da otra nueva característica de estos animales, del griego kheilos = labio y podos = pie, debido a que como veremos más adelante dos de sus patas se han transformado en mandíbulas y por lo tanto posee dos pies en los labios.  

La escolopendra puede llegar a medir hasta 20 cm. Su cuerpo es alargado y aplanado de color que varía desde el pardo amarillento o al pardo verdusco de los adultos al anaranjado de los juveniles; el cuerpo esta formado por una serie de segmentos llamados metámeros, normalmente 20, cada uno de ellos con dos patas, una a cada lado. Las patas delanteras y las traseras se han transformado y han perdido su función motriz por otra: las patas traseras que se han transformado en dos apéndices, robustos y con numerosas espinas, que simulan las antenas que posee en su cabeza para de esta forma despistar a sus depredadores y ser usadas como instrumento de caza y defensa; mientras que el primer par de patas de la escolopendra se ha transformado en unas pinzas, llamadas forcípulas, que están conectadas a las glándulas venenosas que poseen por las cuales inoculan veneno a sus presas o para defenderse. 



Las escolopendras en nuestra zona se reproducen en el mes de abril, algunas veces si el tiempo viene suave pueden comenzar la reproducción en marzo. Entre las escolopendras no existe apareamiento, la inseminación por parte del macho es indirecta ya que los espermatozoides pasan del macho a la hembra mediante espermatóforos, que es una cápsula o masa creada por los individuos machos que contienen espermatozoides; en realidad, el macho teje una tela donde deposita los espermatóforos a la espera que la hembra los recoja para fecundarse. La hembra de mayor tamaño que el macho, una vez inseminada producirá una puesta, que esconderá en un pequeño hueco del terreno, de entre 20 y 30 huevos. Durante el periodo de incubación la hembra se sitúa encima de los huevos y solo los abandona en contadas ocasiones, distintos biólogos estudiosos de las costumbres de esto miriópodos han podido observar un extraño comportamiento en la hembra si siente amenazada durante el periodo de incubación, que es comerse los huevos con sus crías para protegerlas. Los huevos eclosionaran pasados entre 40 y 55 días. 

Las escolopendras pueden reproducirse a partir del primer año de vida y son muy longevas pudiendo a vivir hasta 7 años, en los cuales mudan su caparazón entre 5 o 6 veces.



Es un animal de hábitos nocturnos que pasa el día protegiéndose de la radiación solar entre la hojarasca, en el interior de troncos caídos, oquedades del terreno o debajo de las piedras, cuidado cuando levantemos piedras en el campo ya que podemos llevarnos una desagradable sorpresa en forma de picadura de escolopendra o alacrán. Su carácter destacadamente lucífugo, fobia o aversión a la luz, y su preferencia por ambientes húmedos es lo que marca sus hábitos noctámbulos. En el invierno se aletargan y reducen considerablemente su actividad hasta el punto de pasar largas temporadas sin comer.

Las escolopendras son animales solitarios y muy territoriales, se alimentan de insectos (cucarachas, grillos, …) y gusanos; aunque los ejemplares adultos grandes pueden capturar pequeños escorpiones, lagartijas e incluso a otras escolopendras más pequeñas. Las presas son capturadas con el último par de patas que como ya hemos comentado está provisto de fuertes espinas y una especie de aguijón; a continuación, girando el cuerpo, le clavan las forcípulas, que inyectan el veneno que las paraliza o mata; ese veneno contiene histamina, acetilcolina, proteínas que actúan como toxinas, además de varias enzimas. Hay una cosa en la que todavía no se ponen de acuerdo los distintos estudiosos de este tipo de animales y es si a escolopendra es inmune a su propio veneno, por lo que la mordedura de otras escolopendras no les causaría la muerte, o no.

Cuando son descubiertas tienden a huir de forma nerviosa y con movimientos muy rápidos que confunden a sus depredadores a los cuales les es difícil distinguir donde está la cabeza y donde la cola. Si los depredadores descubren donde está la cabeza y son certeros matan a la escolopendra, pero si se equivocan y atacan la parte de la cola sufrirán una fuerte picadura de los apéndices traseros que hemos comentado con anterioridad.



El veneno de la escolopendra no suele ser muy tóxico para el ser humano, salvo posibles reacciones alérgicas, pero si es ciertamente doloroso produciendo inflamación, sensación de quemazón, eritema y necrosis superficial que puede durar un par de semanas. Las lesiones que producen presentan dos punciones hemorrágicas rodeadas de un halo rojo e hinchazón.

Para tratar una picadura de escolopendra en primer lugar limpieza y desinfección, acompañado de la extracción de fragmentos residuales en los puntos de inoculación, posteriormente el edema y el dolor se controlarán con medidas físicas, elevación de la extremidad, colocar frío seco, o farmacológicas, antihistamínicos. Se debe consultar con el médico cualquier empeoramiento o si se producen espasmos musculares.

Recientemente se han producido estudios que tienen como protagonista al veneno de las distintas clases de escolopendras que hay por el mundo. Estos estudios han demostrado que el veneno de algunas escolopendras unido al etanol puede frenar el crecimiento de las células cancerígenas y reducir el tamaño del tumor. 

Distribución de la escolopendra cingulata es el área mediterránea de Europa, Europa central, norte de África y el este asiático. Está ausente de los climas de alta montaña.



En España habitan tres especies: Scolopendra morsitans, Scolopendra cingulata, Scutigera coleoptrata.  Muchas veces, las escolopendras son confundidas con los milpiés o cardadores (género Julus), que para su defensa emiten ciertos líquidos repelentes de olor acre que tiene propiedades irritantes y que provocan cuadros urticantes.

Fue Carlos Linneo el creador del nombre del Scolopendra, en su décima edición del libro Systema Naturae de 1758. En sus estudios iniciales, Carlos Linneo incluyó en la familia de los escolopéndridos a muchas especies que hoy en día están consideradas dentro de otras familias de insectos. Mientras que el nombre de Scolopendra cingulata se encuentra recogido por primera vez en los estudios de Pierre André Latreille, un sacerdote francés que dedicaba su tiempo libre al estudio de los insectos. 

La escolopendra tuvo mucha importancia en las religiones de Méjico y Centroamérica, aparece en muchos códices mayas. En los "Libros de Chilam Balam" se nombra al dios Ah Uuc Chapat, el Señor Siete Escolopendra, que tiene relación con las desgracias terrenales. Y en Besarabia, Rumania, se denomina escolopendra a una planta con propiedades parecidas a la de la Mandrágora que se utilizaba para rituales amorosos.



Para finalizar recordar que hay que tener mucho cuidado si levantamos piedras en el campo y que debemos revisar bien nuestro calzado antes de ponérnoslo si lo hemos dejado durante la noche en el exterior, ya sea de una tienda de campaña o en el jardín de nuestra casa.

sábado, 28 de julio de 2018

CULEBRA DE ESCALERA (Rhinechis scalaris)


Nuestra protagonista de este artículo es una culebra grande y robusta, que puede llegar a superar el 1,60 metros de longitud en algunos ejemplares. Se caracteriza por tener una cabeza fuerte y ancha que está muy bien diferenciada del resto del cuerpo; además puede observarse que el hocico sobresale con respecto a la mandíbula inferior; la escama rostral, ubicada en la parte superior del hocico (rostro) y que en su parte baja tiene una escotadura por donde el animal saca la lengua, es grande, visible y situada entre las dos internasales, que son las que rodean los orificios nasales. Las escamas dorsales, que son las que rodean el cuerpo de las culebras pero que no incluyen a las escamas ventrales, son brillantes, lisas y agradables al tacto; la cola en comparación con otras culebras es corta. 

Culebra de escalera

Las hembras son un poco mayores que los machos y poseen, de media, más escamas ventrales, que son las que se extienden en la parte inferior del cuerpo desde el cuello a la escama anal, que los machos. En cambio, los machos tienen la cabeza un poco más ancha al igual que la cola también más ancha y larga.

Donde sí existen diferencias apreciables es con la edad de los individuos, los recién nacidos miden alrededor de 25 cm y poseen el típico dibujo de escalera, que da nombre a la especie, y que consiste en dos franjas longitudinales que parten de detrás de la cabeza y se mantienen paralelas a lo largo del cuerpo para acabar juntándose en la cola, estas dos líneas están unidas transversalmente por otras líneas paralelas y el efecto simula una escalera. El color de fondo es grisáceo-amarillento, poseen gran cantidad de manchas oscuras en los flancos y varias líneas negras en la cabeza que les confieren un diseño espectacular. Este dibujo va desapareciendo con la edad, los ejemplares subadultos se van oscureciendo y perdiendo la marcada forma de peldaño de sus dibujos, de modo que cuando son completamente adultos, ya solamente son visibles las líneas longitudinales. 
Pueden vivir entre 15 y 18 años, aunque se sabe de ejemplares que han sobrepasado los 20 años.

Juvenil de escalera

Se trata de una culebra aglifa, es decir, que no tiene colmillos inoculadores de veneno y por lo tanto es totalmente inofensiva para el ser humano y muy beneficiosa para el medio ambiente.

Escalera en aptitud agresiva

Si se la molesta se vuelve agresiva. Cuando se ve amenaza silba y puede elevar la zona anterior de su cuerpo desplazándola del suelo, si el animal o persona que la molesta se acerca tratará de morderlo, además si se la agarra, vaciará un líquido maloliente de sus glándulas cloacales. La mordedura no es especialmente dolorosa y en el caso de ser mordidos por algún ejemplar, basta con desinfectar la herida y extraer alguno los puntiagudos dientes que se hayan quedado en la piel. Si puede huye ante la presencia humana de inmediato. 


Culebra de escalera huyendo de nuestra presencia

La culebra de escalera es principalmente terrestre, aunque puede trepar a los arbustos y por las rocas, de ahí que en algunos lugares de España se la conozca también como "culebra enriscada". Cuando la radiación solar es alta o hay fuerte viento suele refugiarse bajo las rocas y durante la noche se refugia en madrigueras subterráneas, frecuentemente huras abandonadas por roedores. Con la llegada de los meses fríos finales de octubre o principios de noviembre se recoge en su guarida para iniciar un periodo de hibernación que puede durar cuatro o cinco meses.


Escalera enriscada
Aunque predominantemente es diurna, se la puede observar durante el crepúsculo y las primeras horas de la noche en los días más calurosos del verano, en los que como muchos otros reptiles busca el calor del asfalto de las carreteras y suele ser una de las causas más importantes de mortandad de la especie. Su alimento principal son ratones, topos, lagartijas, lagartos y pequeñas aves. Caza atrapando la presa con los dientes de su boca si es pequeña y si la presa es de mayor tamaño constriñendo con su cuerpo hasta producirles la muerte por asfixia.

Escalera soleandose en carretera Moratilla
Al igual que la mayoría de los reptiles es una especie ovípara. Las cópulas suceden durante el mes de mayo y junio, raramente abril. Entre los meses de junio y julio las hembras realizan la puesta, entre 4 y 14 huevos, bajo piedras o en las madrigueras de otros animales, y si no encontraran un lugar que consideraran adecuado la hembra es capaz de hacer pequeños agujeros en el suelo para depositarlos y darles protección; las crías nacen entre finales del verano y comienzo del otoño La mayoría de los ejemplares adultos se reproducen todos los años.

Es depredada por rapaces entre las que destaca la culebrera europea; otras rapaces que se alimenta de estas culebras son  el busardo ratonero y milanos, entre los mamíferos destacamos a zorros, gatos monteses y domésticos y también es depredada por otra culebra la fuerte bastarda (Malpolon monspessulanus).

Culebrera europea buscando presas
La culebra de escalera se distribuye por casi toda la Península Ibérica, faltando únicamente en la costa cantábrica. Es escasa en nuestra comarca, al igual que en las zonas frías de la provincia y en las zonas de montaña de la Sierra Norte. Prefieren los terrenos soleados, con presencia de matorrales, pero con alternancia de cultivos, praderas y lugares donde abunden los roedores. Como hemos señalado anteriormente es capaz de trepar por árboles y arbustos para depredar nidos de aves. 

Escalera en su hábitat
Al igual que otros reptiles, las culebras de escalera son perseguidas injustificadamente por el ser humano. La ignorancia y la superstición llevan a matar a estos animales cuando resultan ser buenos aliados de los hombres de campo, ya que mantienen a raya a topillos, topos y otros animales que dañan los cultivos cuando se convierten en plaga. También, como ya hemos comentado, sufren atropellos de vehículos, por su costumbre de regular su temperatura al calor del asfalto; además de la pérdida de hábitat.

Escalera atropellada en carretera Pelegrina

Para finalizar quiero recordar que las culebras, serpientes y lagartos en realidad son nuestros aliados contra las plagas de roedores e insectos y, al igual que con las aves, son animales protegidos por distintas leyes nacionales (ley 42/2007 del patrimonio natural y biodiversidad) y autonómicas (Ley 9/99 de conservación de la naturaleza de Castilla – La Mancha).

Escalera entre rocas

Espero que esta pequeña entrada en el blog sirva para que de ahora en adelante se comprenda mejor a esta culebra y dejen de matarse culebras por miedo e ignorancia y pensemos lo beneficiosas que son para los seres humanos y la agricultura.

Agradecer a mi buen amigo Jorge Atance su colaboración y sus magníficas fotos. 


martes, 10 de julio de 2018

¿SOMOS NECIOS CON NUESTROS ALIADOS?


¿Sabes – dijo Peter – por qué las golondrinas siempre hacen su nido en el alero de las casas? Para poder escuchar los cuentos.

 "Peter Pan & Wendy" de J.M.Barrier. Londres 1911



Después de una lluviosa y preciosa primavera estamos a las puertas del verano y con la llegada del calor pasaremos mucho más tiempo al aire libre. Pero el calor también nos trae una gran cantidad de insectos, entre los que se encuentran los molestos mosquitos, tábanos, etc. Recordar que cada hembra de mosquito puede llegar a poner entre 100 y 300 huevos en cada puesta y pueden tener entre 1.000 a 3.000 crías en el transcurso de su vida. El ciclo de la puesta del mosquito es el siguiente: el huevo a los tres días de puesto se convierte en gusano, en seis o siete días en larva y luego de varias mudas se convierten en pupa o en ninfa y llegará a adulta en cinco días más. Así que nos podemos hacer a la idea de la gran cantidad de mosquitos que pueden criarse cada dos semanas. 


Mosquitos sobre un charco en Sigüenza

¿Qué sería de nosotros sin nuestros aliados los animales insectívoros? 

En primer lugar, debemos tener en cuenta que como murciélagos y aves que pasan con nosotros todo el año no darían abasto ante tanta población de insectos, nos llegan desde el sur grandes refuerzos de aves insectívoras entre las que debemos destacar aviones, vencejos y golondrinas. 

Cada golondrina consume alrededor de 850 insectos al día, por tanto, solo necesitamos echar un vistazo a nuestros cielos o tejados y contar cuantas golondrinas, vencejos o aviones vemos, multiplicar por 850 y calcular los millones de insectos que eliminan diariamente estas bellas aves.


Vencejos en el cielo seguntino

Sin ellas cuando levantáramos la vista al cielo solamente veríamos nubes de insectos sobre nuestras cabezas y los sentiríamos sobre nuestros cuerpos en forma de picotazos o sobre nuestras plantas en formas de plagas. 

Como ya ha sucedido otras veces lo siguiente seria exigir que fumigaran, y así además de envenenarnos a nosotros mismo y de paso eliminar unos pocos insectos, que no el problema porque en breve saldrían las nuevas generaciones de insectos que ya habían sido puestas con anterioridad o llegarían de otros lugares donde no se ha fumigado. Porque no podemos fumigar toda la comarca, aunque algunos así lo crean, y tendríamos otra vez nuestros pueblos llenos de mosquitos. 



Campaña de concienciación de GREFA

Además como aves cercanas al ser humano, su presencia es un indicador de la buena calidad ambiental de nuestros pueblos y ciudades. Donde hay vencejos, golondrinas y aviones, el entorno es más saludable para las personas. Por lo que es mejor proteger y ayudar a que en nuestros pueblos y ciudades estas beneficiosas aves aniden; pero por desgracia la sociedad actual se esta volviendo muy necia y en lugar de recibir con los brazos abiertos a estas aliadas contra los mosquitos hacemos justamente lo contrario.



Nido de golondrina común en Bar Baja de Pelegrina

Destruimos sus nidos porque ensucian nuestras calles o simplemente por incultura o estupidez. En Sigüenza sin ir más lejos podemos poner dos ejemplos aunque seguro que alguien conoce alguno más, el primero de ellos es en la bajada del Portal Mayor donde alguien se dedica a destruir el nido de una pareja de golondrinas comunes año tras año, será que le molesta mucho, y otro es La Ronda donde una pareja de golondrinas dáurica había construido, debajo de un saliente en la roca su increíble nido, y lo han destruido por destruir ya que estaba en un sitio donde no molestaba a nadie.



Nido de golondrina dáurica antes de ser destruido

Evitar las molestias ocasionadas por las deposiciones de nuestras aves aliadas es tan sencillo realizar la colocación de bandejas o plataformas bajo los nidos de aviones o golondrinas, este método ya se usa en muchos lugares para este fin con resultados óptimos.

La destrucción de los nidos de estas aves son una muestra de la estupidez humana pero lo que creo que no saben quiénes realizan estos actos, son las consecuencias legales que les pueden causar. Cuando hablamos de vencejos, aviones o golondrinas debemos saber que, la destrucción de sus nidos, las molestias a los mismos o dañar a estas aves está considerado un delito por las leyes estatales, ya que se trata de especies protegidas. La retirada o destrucción de nidos está prohibida y penado con multas que van desde 5.001 a 200.000 euros.



Avión común alimentando a su cría.

Únicamente se podrán conceder autorizaciones excepcionales para retirarlos cuando exista un riesgo demostrable para la seguridad o la salud de las personas, y siempre que no exista otra solución satisfactoria. Esta autorización excepcional solo podrá ser emitida por las comunidades autónomas para su ejecución y fuera del periodo de cría. Por lo tanto, cualquier persona que observe casos de destrucción de nidos, molestias en las colonias o detecte que no se cumple con los requisitos exigidos por la legislación, debería denunciarlos ante las autoridades y ponerlo en conocimiento de SEO/BirdLife.




Pareja de golondrinas comunes en el casco histórico de Sigüenza

Las poblaciones de estas aves están en sufriendo un importante declive. Este declive está causado principalmente por la pérdida de lugares adecuados para anidar, el diseño de los edificios modernos, que carecen de lugares adecuados para nidificar, ha repercutido de forma muy negativa, y por el uso masivo de plaguicidas, que ha supuesto la reducción de sus fuentes de alimentación: los insectos.
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Además, en las rehabilitaciones de los edificios históricos o monumentos muchas veces no se tienen en cuenta criterios adecuados para que estas aves cuenten con lugares de nidificación o para conservar los nidos existentes. También se producen molestias, expolios y mortalidad por derribo de los nidos y curiosamente hay otra causa que resulta increíble y es la escasez de material para la construcción de sus nidos en zonas urbanas por la ausencia de barrizales.



Golondrina común y avión común recogiendo barro en un charco en Sigüenza

Estas aves realizan un esfuerzo titánico, recordar que no pesan más de 20 gramos, y se conoce el caso de golondrinas que han recorrido más de 8.000 kilómetros en su migración. Como decíamos antes, después de ese duro viaje y de la ayuda que nos prestan.¿Que obtiene por recompensa? Pues en demasiadas ocasiones la destrucción de sus nidos para evitar los excrementos que se depositan al pie de los mismos. A mi personalmente me duele y enfada que estas bellas y alegres aves, me encanta oír sus cantos por el cielo y las calles seguntinas, grandes consumidoras de mosquitos al regresar de sus cuarteles africanos no puedan reproducirse por cuestiones decorativas. Personalmente, me parece un acto muy cruel hacia estas amigas aladas y las personas que realizan estos actos no merecen ningún respeto por mi parte.



Nidos de aviones comunes en Sigüenza

Pero también hay muchas personas que me han pedido en distintas ocasiones consejo para poder ayudar a estas incansables viajeras de la bóveda celeste. Por eso para los que estéis interesados os dejo unas pequeñas pautas de como podemos ayudar a nuestras bellas y estimables aves:

Si de vuelta de su periodo de invernada llegan y encuentran su viejo nido en el lugar donde lo dejaron, no dudarán en volver a ocuparlo, haciendo las reformas y reparaciones oportunas. Por esa razón no deben tirarse los nidos fuera de la época de cría, ya que de esta forma las golondrinas y aviones deben dedicar menos energía y tiempo a la construcción de uno nuevo. 



Avión reparando su nido en La Cabrera

Si se trata de una nueva pareja que ha de construirse un nido nuevo o de una pareja que no encuentra nido a su vuelta, deberán construir un nuevo nido de barro. En muchas ocasiones se dan primaveras muy secas y obtener barro puede ser una dificultad enorme. Por ello una buena forma de ayudarlas en esos momentos es, si disponemos de un lugar adecuado y amplio, donde las aves puedan bajar al suelo sin riesgo de que las cace un gato, crear un pequeño charco donde puedan obtener la materia prima para su nido.

También, en el caso de las golondrinas, podemos construirles un nido en nuestras casas, siempre que se cumplan algunas condiciones, ya que si no se cumplen pondremos el nido, pero no lo ocuparan. No son aves que les guste el interior de las grandes ciudades, en este caso en Sigüenza no tenemos problema; No les gustan las alturas, lo mas normal es que establezcan sus nidos en edificios de una o dos plantas, por lo tanto, debemos sopesar esto cuando coloquemos nuestro nido; Y les encanta que el nido quede protegido bajo un techo, teniendo preferencia por emplear el interior de edificios abandonados, portales o fachadas con amplio voladizo en el tejado.Estas son las condiciones que debemos valorar, si nuestra casa cumple con estas necesidades y si en ella hay un lugar que pueda gustar a las golondrinas. Aunque esto significa que vayan a ocupar el nido que pongamos si es cierto que tendremos muchas papeletas para que esto ocurra.



Nido artificial para golondrina de "parapajaros.com"

Aunque pueden comprarse nidos para golondrinas y aviones en muchas tiendas, lo más divertido y si se tienen niños pequeños es construirlo uno mismo. Aquí os dejo un enlace para que podáis descargaros un PDF de SEO-BIRD LIFE para la construcción de un nido de golondrina. http://clubaventureros.org/manos-a-la-obra/nido-para-golondrinas/


En el caso de los aviones comunes, que también emplean barro para construir sus nidos adosados a la pared, la diferencia está en que la parte superior del nido está adherida al reborde del tejado o el saliente de un balcón, etc. Además, los aviones comunes acostumbran a criar en colonias, con hileras de nidos. Para ellos también existen nidos artificiales, el problema está en que a esta especie le encantan las alturas, lo que dificulta enormemente que un particular pueda ubicar estos nidos en un enclave adecuado. Lo mejor que podemos hacer por estas aves es proteger sus nidos y colonias y proporcionarles lugares donde conseguir barro de forma segura.



Nidos artificiales para aviones comunes con tabla para evitar los excrementos

Los vencejos no pueden emplear barro, debido a sus cortas patas serias dificultades para remontar el vuelo desde el suelo, y se conforman con capturar objetos arrastrados por el viento mientras vuelan, plumas, briznas de paja, papelitos, etc. para crear su pequeño nido amasado con su propia saliva en el interior de un hueco o grieta de alguna edificación. Para los vencejos el mayor problema se encuentra en la rehabilitación de fachadas y cubiertas que hacen desaparecer sus nidos y las grietas donde crear nuevos. Existen en el mercado nidos artificiales para ofrecer alternativas a los huecos y grietas que van a ser cerrados en caso de obras de rehabilitación. o cajas nido para vencejos.



Nidos artificiales para vencejo común situados en la Alhambra de Granada

Para finalizar me gustaría recordar que estas aves eran muy apreciadas por los seres humanos desde tiempos inmemoriales y que son protagonistas de numerosos mitos y leyendas. 


En África, la golondrina y el vencejo son sinónimos de pureza por permanecer mucho tiempo en el aire y no manchar su plumaje con la suciedad de la tierra; en China, las golondrinas, simbolizan la felicidad dentro del matrimonio pues son fieles a su pareja durante toda su vida y en la Antigua Grecia eran estandarte de la clarividencia puesto que, al dar de comer a sus crías, que nacen ciegas, les dan la vista. 


Cría de vencejo común ciada del nido y llevada a un centro de recuperación de GREFA


En la tradición española si las golondrinas anidaban en una casa, significaba que era un hogar próspero que había conseguido su fortuna con honradez. 

Otra muestra del amor y el respeto que se ha tenido siempre a estas aves la podemos encontrar en las obras de grandes poetas.


Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!


"Rimas". Gustavo Adolfo Bécquer, 1868.


Golondrina dáurica tomando barro de un charco en Sigüenza

Han vuelto los vencejos;
las cosas naturales vuelven siempre;
las hojas a los árboles,
a las cumbres las nieves.

Han vuelto los vencejos;
lo que no es arte vuelve;
vuelta constante es la naturaleza
por cima de las leyes

Han vuelto los vencejos;
¿ves como todo vuelve?
todo lo que ha brotado al sol desnudo,
de la inexhausta fuente;
todo lo que no fue de algún propósito
producto endeble.

Han vuelto los vencejos;
¡augusto ritmo, única ley perenne!
¡el año es una estrofa
del canto permanente!

Todo vuelve, no dudes, todo vuelve;
vuelve la vida;
¡vuelve la muerte!
¡cuanto tiene raíces en la vida
al fin y al cabo vuelve!

¡Han vuelto los vencejos,
y al pecho aquellas mismas ansias vuelven…!
Ahora comprenderás lo que en la vida
quiere decirnos: «¡Siempre!»

Siempre, quiere decir la vuelta, el ritmo,
la canción de la mar en la rompiente;
si la ola se retira
ha de volver, pues es de lo que vuelve.

Vuelve todo lo que es naturaleza,
y tan sólo se pierde
lo que es remedo vano de los hombres,
sus artificios, invenciones, leyes…

Han vuelto los vencejos,
como ellos vuelven…¡siempre!:
con su alegre chillar el aire agitan
y el cielo, con su raudo ir y volverse,
al caer de la tarde
cobrar vida parece.

No se posan ni paran, incansables;
sus pies ¿a qué los quieren?
les basta con las alas,
criaturas celestes.

Con ritmo de saeta, ritmo yámbico,
los versos vivos de su vuelo tejen,
chillando la alegría
de sentirse vivientes…

Han vuelto los vencejos;
los del año pasado, los de siempre,
los mismos de hace siglos,
los del año que viene,
los que vieron volar nuestros abuelos
encima de sus frentes natura fuerte,
verán también volar, negros y leves.

Han vuelto los vencejos;
criaturas del aire que no mueren
—¿quién muertos los ha visto?—
heraldos de la vida, amantes fieles
del largo día de la mies dorada;
¡han vuelto los de siempre…!

¡Vencejos inmortales,
alados hijos de natura fuerte
heraldos de cosechas y vendimias,
mensajeros celestes,
bienvenidos seáis a nuestro cielo,
vosotros… los de siempre!

Miguel de Unamuno. Abril, 1908


Golondrina común macho en Sigüenza



Las dulces mensajeras de la tristeza son... 
son avecillas negras, negras como la noche. 
¡Negras como el dolor! 

¡Las dulces golondrinas que en invierno se van 
y que dejan el nido abandonado y solo 
para cruzar el mar! 

Cada vez que las veo siento un frío sutil... 
¡Oh! ¡Negras avecillas, inquietas avecillas 
amantes de abril! 

¡Oh! ¡Pobres golondrinas que se van a buscar 
como los emigrantes, a las tierras extrañas, 
la migaja de pan! 

¡Golondrinas, llegaos! ¡Golondrinas, venid! 
¡Venid primaverales, con las alas de luto 
llegaos hasta mí! 

Sostenedme en las alas... Sostenedme y cruzad 
de un volido tan sólo, eterno y más eterno 
la inmensidad del mar... 

¿Sabéis cómo se viaja hasta el país del sol?... 
¿Sabéis dónde se encuentra la eterna primavera, 
la fuente del amor?... 

¡Llevadme, golondrinas! ¡Llevadme! ¡No temáis! 
Yo soy una bohemia, una pobre bohemia 
¡Llevadme donde vais! 

¿No sabéis, golondrinas errantes, no sabéis, 
que tengo el alma enferma porque no puedo irme 
volando yo también? 

¡Golondrinas, llegaos! ¡Golondrinas, venid! 
¡Venid primaverales! ¡Con las alas de luto 
llegaos hasta mí! 

¡Venid! ¡Llevadme pronto a correr el albur!... 
¡Qué lástima, pequeñas, que no tengáis las alas 
tejidas en azul!

Alfonsina Storni, entre 1916 y 1938


Avión roquero alimentando a sus crías en la fachada de una iglesia 

Para finalizar una pequeña reflexión.

Debemos proteger a nuestras aves insectívoras que nos dan infinitamente más beneficios que molestias y que forman parte de acervo cultural de nuestra civilización.


Avión roquero


Bibliografía y Consultas:

www.seo.org
www.grefa.org
www.lagranjadebitxos.com
http://www.alhambra-patronato.es
Javier Armero Iranzo. Cuaderno de campo. 
La Naturaleza en la Meseta de requena-Utiel
www.parapajaros.com